Los datos afectan absolutamente a todos los sectores
En un mercado laboral cada vez más gobernado por los datos, Aula Magna Business School ha construido un puente sistemático entre la diversidad de talento y las disciplinas tecnológicas más estratégicas. Este junio, La Vanguardia y BBVA han reconocido ese esfuerzo con el galardón 'Empresa de Vanguardia' en la categoría de mujeres que impulsan el crecimiento empresarial. La distinción no celebra solo una causa, sino una convicción demostrada: que incluir a las mujeres en la ciencia de datos y la inteligencia artificial no es un gesto de equidad, sino una condición del progreso económico.
- La brecha de género en tecnología sigue siendo una de las fracturas más costosas del mercado laboral español, y pocas organizaciones la abordan con la sistematicidad que ha mostrado Aula Magna.
- La escuela ha convertido la reconversión profesional en una vía real: personas de sectores como recursos humanos o marketing aprenden a trabajar con datos y algoritmos en entornos diseñados para que las mujeres sean protagonistas, no excepción.
- Como embajadora de Women in Data Science de Stanford, ha organizado cinco ediciones de jornadas en Barcelona y Madrid que reunieron a casi 200 ponentes y más de 800 asistentes, creando comunidad activa alrededor del conocimiento aplicado.
- Stanford University ha reconocido a la escuela como High Impact Ambassador dentro de su red internacional, validando la consistencia y el alcance de su trabajo más allá de las fronteras españolas.
- El galardón de BBVA y La Vanguardia sitúa el caso de Aula Magna como evidencia de que diversidad y formación digital no son valores opuestos al crecimiento empresarial, sino motores directos de él.
Cada mes, La Vanguardia y BBVA identifican pequeñas y medianas empresas que dejan huella en la economía española. Este junio, el reconocimiento en la categoría de mujeres que impulsan el crecimiento empresarial ha recaído en Aula Magna Business School, con sedes en Madrid y Barcelona, por su trabajo sistemático en abrir la ciencia de datos y la inteligencia artificial a perfiles profesionales diversos.
La escuela se ha especializado en formación ejecutiva centrada en tres ejes —ciencia de datos, IA y transformación digital— con un enfoque que va más allá de la enseñanza técnica: facilitar que profesionales de sectores completamente distintos puedan reconvertirse y acceder a empleabilidad real en campos estratégicos. Alguien con trayectoria en recursos humanos o marketing puede aprender a manejar datos y algoritmos en un entorno donde las mujeres forman parte del diseño mismo del programa.
El elemento que ha captado la atención del jurado es el papel de Aula Magna como embajadora de Women in Data Science, iniciativa impulsada por Stanford University. La escuela ha organizado cinco ediciones de las jornadas WiDS Barcelona-Madrid, con cerca de 200 ponentes y más de 800 asistentes. No son conferencias pasivas: funcionan como espacios de formación práctica donde empresas, universidades y organizaciones comparten conocimiento sobre datos e innovación. La consistencia de ese trabajo ha llevado a Stanford a reconocerla como High Impact Ambassador dentro de su red internacional.
Clara Lapiedra, CEO de la escuela, lo resume con claridad: las empresas que lleguen tarde a la era de los datos quedarán atrás, y si sus profesionales son solo hombres, están perdiendo talento. El reconocimiento de BBVA subraya que formar mujeres en competencias digitales no es filantropía corporativa. Es una inversión directa en el futuro del tejido empresarial español.
Cada mes, La Vanguardia y BBVA seleccionan pequeñas y medianas empresas que dejan huella en la economía española. Este junio, el reconocimiento en la categoría de Mujeres que impulsan el crecimiento empresarial ha recaído en Aula Magna Business School, una escuela de negocios con sedes en Madrid y Barcelona que lleva años trabajando en un frente que pocas organizaciones abordan con tanta sistematicidad: abrir las puertas de la ciencia de datos y la inteligencia artificial a perfiles profesionales diversos, especialmente mujeres.
La escuela se ha especializado en formación ejecutiva y desarrollo profesional centrado en tres ejes: ciencia de datos, inteligencia artificial y transformación digital. Su objetivo no es solo enseñar estas disciplinas, sino facilitar que profesionales procedentes de sectores completamente distintos puedan reconvertirse y acceder a empleabilidad real en campos estratégicos. Eso significa que alguien que trabajaba en recursos humanos o marketing puede aprender a manejar datos y algoritmos, y hacerlo en un entorno donde las mujeres no son la excepción sino parte del diseño mismo del programa.
Lo que ha llamado la atención de BBVA y La Vanguardia es el trabajo que Aula Magna ha hecho como embajadora de Women in Data Science, una iniciativa impulsada por Stanford University. A través de esta red internacional, la escuela ha organizado cinco ediciones de las jornadas WiDS Barcelona-Madrid. Los números hablan por sí solos: casi 200 ponentes y más de 800 asistentes han pasado por estos encuentros, que funcionan como un espacio donde profesionales de empresas, universidades y organizaciones comparten conocimiento sobre datos, inteligencia artificial e innovación. Esos eventos no son conferencias pasivas. Son espacios de formación y divulgación donde la gente aprende haciendo.
Además de las jornadas, Aula Magna impulsa iniciativas como el Datathon, un formato que combina competencia y aprendizaje práctico. Los programas formativos que ofrece están diseñados para desarrollar competencias reales en análisis de datos e inteligencia artificial. El trabajo ha sido tan consistente que Stanford University ha reconocido a la escuela como High Impact Ambassador dentro de su red internacional.
Clara Lapiedra, CEO de Aula Magna Business School, ha explicado su visión de por qué todo esto importa: las empresas no pueden permitirse llegar tarde a esta carrera porque los datos afectan absolutamente a todos los sectores. No es una frase de marketing. Es una observación sobre la realidad del mercado laboral actual. Las organizaciones que no tengan profesionales capaces de entender y trabajar con datos van a quedarse atrás. Y si esos profesionales son solo hombres, están perdiendo talento.
El reconocimiento de BBVA subraya algo que va más allá de la filantropía corporativa. Casos como el de Aula Magna Business School demuestran que el impulso del liderazgo femenino, la formación especializada y el acceso a competencias digitales no son solo cuestiones de equidad. Son factores que contribuyen directamente al crecimiento empresarial y a la preparación de profesionales para un mercado laboral cada vez más vinculado a los datos y la inteligencia artificial. La escuela ha entendido que formar mujeres en estos campos no es un favor a nadie. Es una inversión en el futuro del tejido empresarial español.
Citas Notables
Las empresas no pueden llegar tarde a esta carrera, porque los datos afectan absolutamente a todos los sectores— Clara Lapiedra, CEO de Aula Magna Business School
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué una escuela de negocios recibe un reconocimiento por impulsar mujeres en tecnología? ¿No debería ser lo normal?
Debería serlo, pero no lo es. La mayoría de programas en ciencia de datos e inteligencia artificial tienen una presencia femenina muy baja. Aula Magna ha decidido que eso no es inevitable, que es algo que se puede cambiar con diseño intencional.
¿Qué hace diferente a sus programas?
No solo enseñan. Crean espacios donde profesionales de cualquier sector pueden entrar sin sentir que llegan tarde. Y lo hacen a través de jornadas, datathones, encuentros con Stanford. Es formación que conecta con la realidad empresarial.
Mencionas Stanford. ¿Eso es importante?
Mucho. Ser embajadora de Women in Data Science de Stanford te abre puertas internacionales. Significa que tu trabajo está alineado con una red global que piensa igual. Y eso atrae a más gente, más ponentes, más empresas interesadas.
¿Cuál es el impacto real? ¿Cuántas mujeres han conseguido trabajo?
Las cifras que conocemos son de asistencia: 800 personas en cinco ediciones de jornadas, 200 ponentes. Pero el verdadero impacto está en las carreras que se transforman, en las mujeres que entran a sectores donde antes no estaban.
¿Y por qué BBVA decide reconocer esto ahora?
Porque las empresas están empezando a entender que la diversidad en datos e IA no es un lujo. Es una necesidad competitiva. Si solo tienes hombres analizando datos, pierdes perspectivas, pierdes talento, pierdes oportunidades.