En la noche del 25 de julio, dos artefactos explosivos sacudieron una bodega de Postobón en Popayán, recordándonos que la violencia armada en Colombia sigue buscando nuevos escenarios en el tejido económico del país. Panfletos hallados en el lugar, atribuidos al ELN, convierten a empresas privadas en símbolos de un conflicto ideológico que lleva décadas sin resolverse. Nadie resultó herido, pero el estruendo que despertó a los vecinos del barrio Bello Horizonte es también el eco de una paz que aún no termina de asentarse.