Cuando la guerra llega a las refinerías, sus consecuencias no se miden solo en humo y acero fundido, sino en las colas silenciosas que se forman al amanecer frente a las gasolineras. Desde mediados de agosto de 2026, apenas el 28 por ciento de las estaciones de servicio rusas disponía de combustible, resultado directo de los ataques ucranianos sobre instalaciones clave de refinación. El Kremlin respondió con medidas de emergencia —flexibilizando estándares ambientales, restringiendo exportaciones y presionando a las petroleras— pero la fragilidad estructural del sistema sugiere que ninguna de
Ataques ucranianos agravan crisis de combustible en Rusia: solo un tercio de gasolineras tiene reservas
La escasez de combustible genera malestar entre automovilistas, largas colas en estaciones de servicio y presión económica en regiones afectadas por aumentos de precios.