El mercado está tan orientado a la baja que bastan unos pocos titulares para darle la vuelta
Tres incidentes contra petroleros saudí y carguero catarí en Ormuz provocaron alzas de 3-4% en precios de crudo en mercados globales. El estrecho de Ormuz transporta una quinta parte del suministro mundial; los ataques reavivan temores sobre continuidad del acuerdo EE.UU.-Irán.
- Tres ataques contra buques en Ormuz en 24 horas: petrolero saudí Wedyan y carguero catarí Al-Rukayyat
- Brent cerró en USD 74,16 (+3,01%), WTI en USD 70,44 (+2,76%); en operaciones posteriores subieron a USD 75,12 y USD 71,49
- Ormuz transporta una quinta parte del suministro mundial de crudo y gas natural licuado
- Washington revocó licencia general de venta de petróleo iraní; negociaciones en período de 60 días para acuerdo definitivo
Tres ataques contra buques en el estrecho de Ormuz en 24 horas elevaron el petróleo Brent 3% a USD 74,16 y WTI a USD 70,44, mientras Washington revoca licencias de venta de crudo iraní.
El petróleo subió bruscamente el martes después de que tres buques fueran atacados en el estrecho de Ormuz en menos de veinticuatro horas. El barril de Brent cerró en 74,16 dólares, un avance de 3,01 por ciento, mientras que el West Texas Intermediate llegó a 70,44 dólares con una ganancia de 2,76 por ciento. En las operaciones posteriores al cierre, ambos índices treparon aún más: el Brent alcanzó 75,12 dólares y el WTI llegó a 71,49 dólares, situándose más de cuatro por ciento por encima de sus precios previos. La volatilidad refleja la fragilidad de los mercados energéticos globales cuando la seguridad de una de sus rutas más críticas se ve comprometida.
La agencia británica de seguridad marítima UKMTO reportó los tres incidentes: uno el lunes y dos el martes. Entre los afectados estuvieron el superpetrolero saudí Wedyan, dañado frente a las costas de Omán, y el carguero catarí de gas natural licuado Al-Rukayyat, que Doha atribuye a un ataque con dron iraní. El estrecho de Ormuz es una arteria vital para la energía mundial: antes de la guerra, por allí transitaba una quinta parte de todo el crudo y gas natural licuado que se comercializa globalmente. Cuando esa ruta se ve amenazada, los mercados reaccionan con inmediatez.
Los gobiernos respondieron con dureza. Arabia Saudí expresó su "más enérgica condena" por los ataques contra ambos buques. El portavoz del Ministerio de Exteriores de Catar, Majed al Ansari, declaró en redes sociales que Irán era "plenamente responsable, desde el punto de vista jurídico" del ataque al Al-Rukayyat y de todos los daños derivados. Washington calificó las acciones iraníes de "totalmente inaceptables" y advirtió que habría consecuencias. En respuesta, el canciller iraní señaló que las negociaciones para un acuerdo definitivo con Estados Unidos no continuarían si persistían las amenazas de la administración Trump, quien había advertido con "terminar el trabajo" si no se cerraba un pacto.
La escalada diplomática se profundizó cuando Washington revocó la licencia general que permitía la comercialización de petróleo iraní. Esta decisión amplificó el movimiento alcista en los mercados extrabursátiles. Los analistas ven en los ataques una señal preocupante. Ajay Parmar, director de energía y refino de ICIS, advirtió que los incidentes demuestran "cuán frágil es en realidad el alto al fuego" y agregó que "si Irán simplemente amenaza con cerrar de nuevo el estrecho de Ormuz, los precios se dispararían considerablemente". Giovanni Staunovo de UBS señaló que las tensiones renovadas en Oriente Medio y las preocupaciones por ataques a buques podrían reducir las exportaciones de crudo desde la región.
Los ataques ocurren dentro de un período crítico de sesenta días fijado para alcanzar un acuerdo definitivo entre Washington y Teherán, tras la firma de un memorando inicial de entendimiento. Fawad Razaqzada, analista de StoneX, recordó que los incidentes "recuerdan que los riesgos políticos en Oriente Medio distan mucho de estar resueltos por completo", aunque apuntó que las perspectivas a corto plazo "comienzan a ser algo más positivas" para el crudo. Stephen Schork de The Schork Group explicó que "el mercado está tan orientado a la baja que bastan unos pocos titulares para darle la vuelta". Axel Rudolph de IG coincidió en que la reanudación de los ataques ha "reavivado las preocupaciones sobre el suministro energético mundial y ha sembrado dudas sobre la continuidad del acuerdo entre Estados Unidos e Irán".
Los inversores permanecen cautelosos. Razaqzada señaló que la cautela se debe a "la escasez de petróleo y la esperada compra de crudo para reabastecer las reservas de emergencia". Lo que suceda en los próximos días en Ormuz, y en las mesas de negociación entre Washington y Teherán, determinará si esta volatilidad es un pico aislado o el comienzo de una nueva fase de inestabilidad energética global.
Citas Notables
Los ataques demuestran cuán frágil es en realidad el alto al fuego; si Irán simplemente amenaza con cerrar de nuevo el estrecho de Ormuz, los precios se dispararían considerablemente— Ajay Parmar, director de energía y refino de ICIS
El mercado está tan orientado a la baja que bastan unos pocos titulares para darle la vuelta— Stephen Schork, The Schork Group
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué tres ataques en veinticuatro horas movieron tanto el mercado del petróleo?
Porque el estrecho de Ormuz no es cualquier ruta. Una quinta parte del crudo mundial pasa por allí. Cuando esa ruta se ve amenazada, los mercados no esperan a ver qué pasa después; reaccionan inmediatamente.
Pero ¿no había un acuerdo entre Estados Unidos e Irán?
Había un memorando inicial, sí. Pero estamos en el período de sesenta días para cerrar un acuerdo definitivo. Los ataques sugieren que ese proceso es frágil, que las cosas pueden desmoronarse rápidamente.
¿Qué cambió cuando Washington revocó la licencia de venta de petróleo iraní?
Eso fue la escalada real. No fue solo que Irán atacara buques; fue que Estados Unidos respondió cortando el comercio. Eso amplificó el pánico en los mercados extrabursátiles.
Los analistas hablan de que si Irán amenaza con cerrar Ormuz, los precios se dispararían. ¿Realmente puede hacer eso?
Técnicamente, sí. Irán controla una orilla del estrecho. Pero cerrar Ormuz sería un acto de guerra económica contra el mundo entero, no solo contra Estados Unidos. Probablemente por eso es una amenaza, no una acción.
¿Entonces esto es negociación disfrazada de conflicto?
Parcialmente. Los ataques envían un mensaje: Irán sigue siendo un actor con poder en la región. Washington responde con sanciones. Ambos están jugando dentro de un marco de sesenta días para llegar a un acuerdo. El verdadero riesgo es que alguien pierda la paciencia.