En el quinto año de una guerra que no distingue entre combatientes y niños, restos de un dron ucraniano cayeron sobre una guardería en Krasnodar, matando a dos menores, mientras Rusia bombardeaba Járkov y dejaba tres muertos más. El ciclo de ataques cruzados revela una verdad que los comunicados diplomáticos no pueden ocultar: los civiles siguen siendo el precio más alto de una guerra que ningún bando ha podido detener. Mientras Zelenski presiona a Occidente por más defensas antiaéreas, la distancia entre las promesas y las entregas reales sigue midiendo vidas.
Ataque ucraniano mata dos niños en guardería de Krasnodar mientras Zelenski pide más defensa aérea
Dos niños murieron y nueve personas resultaron heridas, incluyendo siete menores, en el ataque a la guardería de Krasnodar; tres personas murieron en ataque ruso en Járkov.