En las vastas estepas de Kazajistán, una cápsula Soyuz tocó tierra el domingo por la mañana, devolviendo a la Tierra a tres seres humanos que habían pasado 241 días suspendidos entre el planeta y el cosmos. El astronauta estadounidense Chris Williams y los cosmonautas rusos Sergei Kud-Sverchkov y Sergei Mikaev regresaron cargando datos científicos sobre el cuerpo humano en ingravidez, pero también algo más difícil de medir: la prueba de que, incluso en tiempos de profunda fractura geopolítica, hay espacios donde la curiosidad compartida puede más que la rivalidad. La Estación Espacial Internac