Asteroide 1997 NC1 'rozará' la Tierra el 27 de junio; será visible con telescopio

Un punto luminoso que se desplaza a través del cielo nocturno
Cómo verá un astrónomo aficionado al asteroide 1997 NC1 durante su máximo acercamiento el sábado.

Una vez más, el cosmos nos recuerda su vastedad y su indiferencia: el asteroide 1997 NC1, una roca del tamaño de varios rascacielos descubierta hace casi tres décadas, pasará este 27 de junio a 2.6 millones de kilómetros de la Tierra sin representar amenaza alguna. La NASA y la ESA han confirmado que la distancia es segura, aunque en la escala del universo resulta casi íntima. Este encuentro efímero —que no se repetirá hasta 2133— invita a contemplar tanto la fragilidad de nuestro planeta como la vigilancia silenciosa que lo protege.

  • Una roca espacial de hasta 1.65 km de ancho se aproxima a la Tierra este sábado, despertando la atención de agencias espaciales y aficionados por igual.
  • A pesar de su tamaño comparable a varios edificios Empire State apilados, la NASA y la ESA descartan cualquier riesgo de impacto o daño.
  • Los observadores del hemisferio norte tienen una ventana única esta noche: con binoculares o telescopios modestos podrán ver el asteroide como un punto de luz en movimiento.
  • El evento cierra un ciclo de más de cien años: el próximo acercamiento comparable no ocurrirá sino hasta 2133, convirtiendo esta noche en una rareza generacional.
  • La vigilancia continua de asteroides por parte de agencias internacionales subraya que, aunque este paso es seguro, el sistema solar alberga objetos capaces de causar daños significativos si llegaran a impactar.

Este sábado 27 de junio, el asteroide 1997 NC1 —descubierto hace casi treinta años por un sistema de seguimiento en Hawái— realizará su máximo acercamiento a la Tierra, pasando a 2.6 millones de kilómetros de distancia. La NASA y la Agencia Espacial Europea han confirmado que no existe peligro alguno para el planeta.

Con un ancho de entre 750 metros y 1.65 kilómetros, la roca equivale a entre dos y cuatro edificios Empire State apilados, pero permanecerá invisible al ojo desnudo. Quienes cuenten con binoculares o un telescopio pequeño podrán observarla como un tenue punto luminoso desplazándose por el cielo nocturno, principalmente desde el hemisferio norte.

El evento tiene un peso especial en el calendario astronómico: no volverá a producirse un acercamiento de magnitud similar hasta el año 2133. El antecedente más reciente fue en 2022, cuando el asteroide 1994 PC1 pasó aún más cerca sin causar daño alguno.

Más allá del espectáculo, el episodio pone en relieve la importancia del rastreo continuo de asteroides. Aunque los impactos de rocas de este tamaño son extraordinariamente raros, incluso objetos menores que se desintegran en la atmósfera pueden generar explosiones aéreas capaces de romper ventanas y dañar estructuras. Esta noche, con un equipo sencillo y cielo despejado, cualquier aficionado puede conectar con la escala del universo antes de que pase otro siglo.

Este sábado 27 de junio, una roca espacial del tamaño de varios rascacielos pasará a poco más de dos millones de kilómetros de la Tierra. El asteroide 1997 NC1, descubierto hace casi treinta años por un sistema de seguimiento en Hawái, realizará su máximo acercamiento por la mañana a una distancia de 2.6 millones de kilómetros, o 1.6 millones de millas. Aunque la cifra suena próxima en términos cósmicos, la Agencia Espacial Europea y la NASA han confirmado que no representa peligro alguno para nuestro planeta.

El asteroide mide entre 750 metros y 1.65 kilómetros de ancho, lo que lo sitúa en el rango de dos a cuatro edificios Empire State apilados uno sobre otro. A pesar de su tamaño considerable, permanecerá invisible al ojo desnudo. Los aficionados a la astronomía equipados con binoculares o telescopios pequeños podrán divisarlo como un punto luminoso tenue que se desplaza a través del cielo nocturno. La observación será posible principalmente desde el hemisferio norte, aunque dependiendo de las condiciones meteorológicas, podrá verse desde distintas regiones del mundo durante la noche.

Este evento marca un hito en el calendario astronómico porque no volverá a ocurrir algo similar hasta el año 2133, cuando el asteroide se aproxime nuevamente a la Tierra desde una distancia comparable. El precedente más reciente fue en 2022, cuando el asteroide 1994 PC1 pasó aún más cerca sin ocasionar daño. Estos encuentros cercanos, aunque espectaculares desde la perspectiva observacional, son relativamente raros en la historia reciente de nuestro planeta.

La vigilancia constante de asteroides y desechos espaciales es una función crítica de agencias como la NASA y la ESA. Aunque los impactos de rocas tan grandes son extraordinariamente infrecuentes, el sistema solar contiene innumerables asteroides de tamaño pequeño y mediano que podrían causar daños significativos si llegaran a impactar la Tierra. Incluso aquellos que se desintegran en la atmósfera pueden generar explosiones aéreas con ondas expansivas capaces de romper ventanas, dañar estructuras y herir a personas en tierra.

Para quienes deseen observar este fenómeno, el sábado por la noche representa una oportunidad única de conectar con la escala del universo. No se requiere equipo sofisticado: binoculares básicos o un telescopio modesto serán suficientes para captar la silueta del asteroide mientras cruza el firmamento. La próxima ocasión para presenciar un acercamiento de magnitud similar no llegará hasta dentro de más de un siglo.

La NASA descartó que represente algún peligro
— Agencia Espacial Europea y NASA
Los impactos de asteroides tan grandes son extremadamente raros, pero las rocas de tamaño pequeño y mediano son mucho más comunes en el sistema solar
— Agencia Espacial Europea
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué nos importa un asteroide que pasa a millones de kilómetros de distancia?

Model

Porque nos recuerda que vivimos en un sistema dinámico. Estos encuentros nos permiten estudiar objetos que de otro modo nunca podríamos alcanzar, y cada observación refina nuestro conocimiento sobre cómo protegernos.

Inventor

¿Es realmente seguro, o hay algo que no nos están diciendo?

Model

Es genuinamente seguro. Las agencias espaciales rastrean estas trayectorias con precisión extrema. Si hubiera riesgo, lo sabrían con décadas de anticipación. Lo que sí es cierto es que asteroides más pequeños impactan la Tierra regularmente sin que nos demos cuenta.

Inventor

¿Cuándo fue la última vez que algo así pasó tan cerca?

Model

En 2022, con el asteroide 1994 PC1. Pero este de ahora es más grande y pasará un poco más lejos. El patrón es que estos encuentros ocurren cada varios años, aunque los de esta magnitud son menos frecuentes.

Inventor

¿Qué pasa si alguien ve algo diferente a lo que espera?

Model

Probablemente será decepcionante para el ojo desnudo. Sin telescopio, simplemente no lo verás. Pero con binoculares decentes, verás un punto que se mueve lentamente contra el fondo de estrellas. Eso es suficiente para sentir la realidad de lo que está sucediendo.

Inventor

¿Deberíamos estar preocupados por asteroides en general?

Model

No por este. Pero sí hay razón para que las agencias espaciales mantengan vigilancia. Los impactos grandes son raros, pero cuando ocurren, cambian todo. Por eso el rastreo constante es una inversión sensata en el futuro.

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