Una vez más, el cosmos ofrece a quienes saben mirar un recordatorio de la vastedad que nos rodea: el asteroide 9 Metis alcanzará su oposición el 28 de agosto, interponiéndose la Tierra entre él y el Sol para reflejar hacia nosotros su máximo brillo del año. Desde México, esa luz viajará 1.399 unidades astronómicas para llegar a ojos que, sin embargo, necesitarán la ayuda de un telescopio para recibirla. Es una invitación discreta, casi susurrada, a contemplar el sistema solar en movimiento.