Mercadona abre bolsa de trabajo en septiembre con ofertas desde repartidores a ingenieros

Apply online or don't apply at all
Mercadona eliminated in-store and phone applications, requiring all candidates to register through their employment portal.

En septiembre de 2021, Mercadona —la gran cadena de supermercados española liderada por Juan Roig— abrió su bolsa de trabajo con una condición inequívoca: el único camino hacia el empleo pasaba por la pantalla. En un país donde el trabajo escasea y la búsqueda de estabilidad laboral es una preocupación cotidiana para muchos, la empresa ofrecía desde conductores repartidores hasta ingenieros y abogados, pero exigía a todos los aspirantes adaptarse a un proceso enteramente digital. Es el reflejo de una época en que las instituciones —incluso las más cercanas al ciudadano de a pie— reorganizan sus puertas de entrada, cambiando el mostrador por el portal web.

  • Mercadona cerró sus puertas físicas a los candidatos: ni currículums en tienda ni llamadas telefónicas, solo el portal de empleo online como única vía de acceso.
  • La urgencia es real: la empresa busca cubrir puestos variados en toda España, desde repartidores con salario de 1.200 euros netos hasta perfiles altamente cualificados, y las ofertas se renuevan cada día.
  • El proceso exige a los aspirantes construir un perfil digital completo —datos personales, formación, experiencia, idiomas, carnet de conducir y disponibilidad para trasladarse— antes de poder optar a cualquier vacante.
  • Cada puesto requiere una solicitud individual, y Mercadona responde por correo electrónico a todos los candidatos, filtrando en una primera fase antes de convocar a entrevista presencial.
  • El sistema está diseñado para la escala y la eficiencia, pero deja abierta una pregunta: ¿digitalizar el acceso al empleo lo hace más justo o simplemente más rápido?

En septiembre de 2021, Mercadona lanzó una nueva ronda de contratación con un mensaje claro: quien quisiera trabajar en la cadena debía hacerlo a través de su portal de empleo, sin excepciones. La empresa, dirigida por Juan Roig, buscaba cubrir una amplia variedad de puestos en toda España, desde conductores repartidores —con un salario de 1.200 euros netos mensuales— hasta ingenieros y abogados con titulación especializada.

El proceso comenzaba con el registro en la bolsa de trabajo de la web corporativa. Los candidatos debían crear un perfil con sus datos personales, formación académica e historial laboral, además de indicar idiomas, tipo de carnet de conducir y disponibilidad para cambiar de residencia. Era obligatorio subir el currículum y completar un cuestionario final antes de poder optar a ninguna vacante. LinkedIn podía facilitar parte de este trámite.

Una vez registrados, los aspirantes debían presentar una solicitud independiente por cada puesto de su interés. Las ofertas se actualizaban a diario, cada una identificada con su propio código. Mercadona confirmaba la recepción de cada candidatura por correo electrónico, y quienes superaban el primer filtro eran convocados a una entrevista presencial como paso previo a la contratación definitiva.

El modelo eliminaba la fricción de las visitas en persona y las llamadas telefónicas, apostando por la eficiencia a escala. Si eso lo hacía más equitativo o simplemente más ágil era una pregunta que quedaba sin respuesta clara. Lo que no admitía dudas era la condición de partida: en Mercadona, en septiembre de 2021, el empleo empezaba por la pantalla.

Mercadona opened its hiring doors in September with a straightforward message: apply online or don't apply at all. The Spanish supermarket chain, led by Juan Roig, was looking to fill positions across the country—everything from delivery drivers earning 1,200 euros net per month to engineers and lawyers with specialized degrees. But there was only one way in: through their employment portal.

The company had stopped accepting résumés at store counters and fielding job inquiries by phone. All recruitment now moved through their website, a shift that meant candidates had to navigate a digital process from start to finish. For those willing to do so, the path was laid out clearly enough. Applicants needed to visit the "Work with Us" section of Mercadona's site, which led directly to their job listings.

The first step was registration. Candidates created a profile in the company's job bank by filling in personal details, educational background, and work history. They also had to specify things like language skills, what class of driver's license they held, and whether they were willing to relocate. A résumé upload was required, along with a password that would serve as their key to future applications. LinkedIn could streamline this part of the process if applicants preferred.

Once the profile was complete, candidates answered a questionnaire. This wasn't optional—it was the final piece of the registration puzzle. After that, the real work began. For each position that interested them, applicants had to submit a separate application. Mercadona updated its listings daily, each one tagged with its own code, so there was always something new to consider.

The company responded to every application by email. Those who made it past the initial screening moved forward to an in-person interview, the traditional gatekeeping moment before an offer materialized. It was a system designed for scale and efficiency, removing the human friction of walk-ins and phone calls. Whether that made the process fairer or simply faster remained an open question. What was clear was that in September 2021, if you wanted to work for Mercadona, you had to do it their way.

Mercadona does not accept résumés at stores or field job requests by phone
— Mercadona employment policy
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

Why did Mercadona shut down in-store applications and phone inquiries? Seems like they're making it harder for people to apply.

Model

They're not trying to make it harder—they're trying to make it scalable. When you're hiring across an entire country for dozens of different roles, phone calls and walk-ins become a bottleneck. A digital system lets them process hundreds of applications simultaneously.

Inventor

But what about people who aren't comfortable online, or don't have reliable internet?

Model

That's the real cost of this approach. The company gets efficiency; some candidates get friction. It's a trade-off Mercadona decided was worth making.

Inventor

The delivery driver role pays 1,200 euros net. Is that competitive?

Model

In Spain in 2021, for a full-time delivery position, it's in the middle range. Not generous, not exploitative. The fact that they're hiring for it suggests they think it's enough to attract people.

Inventor

What kind of person would go through all these steps—the profile, the questionnaire, the separate applications for each job?

Model

Someone who actually wants the job. The system filters for motivation and basic digital literacy. It's not a bug; it's a feature.

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