En el lento relevo de una institución periodística española, Miguel Arrufat —arquitecto de la educación universitaria en línea— extiende su alcance hacia la producción de noticias, adquiriendo Europa Press en tres actos financieros que culminarán en 2030. La familia Cabiedes, fundadora y guardiana de la agencia durante décadas, se retira con paso calculado: extrayendo dividendos antes de ceder el mando, pero permaneciendo en la sala durante cinco años más. Lo que emerge es una pregunta más amplia sobre qué ocurre cuando la lógica del conocimiento aplicado abraza a la prensa tradicional.