Apple demanda a OpenAI por robo de secretos comerciales en desarrollo de hardware

Cimientos inestables, podridos hasta la médula por dependencia ilegal
Apple describe así la base del proyecto de hardware de OpenAI en su demanda por robo de secretos comerciales.

En el corazón del Valle del Silicio, dos gigantes que una vez se dieron la mano ahora se enfrentan en los tribunales: Apple acusa a OpenAI de haber construido su ambición en hardware de inteligencia artificial sobre secretos robados, canalizados a través de antiguos empleados que cruzaron la frontera entre colaboradores y rivales. Lo que comenzó como una alianza pragmática en 2024 —cuando Apple necesitaba la inteligencia de ChatGPT para compensar las limitaciones de Siri— ha derivado en una batalla legal que revela cuán frágiles son las lealtades en la era de la IA. La demanda, presentada en California, no es solo un litigio corporativo: es el reflejo de una industria donde el conocimiento humano se ha convertido en el recurso más codiciado y más disputado.

  • Apple alega que dos de sus exingenieros —Tang Tan y Chang Liu— extrajeron información confidencial sobre hardware antes de incorporarse a OpenAI, en lo que describe como un patrón institucional y coordinado de robo.
  • La tensión escala porque OpenAI no solo contrató talento clave de Apple, sino que adquirió io Products —cofundada por el legendario diseñador Jony Ive y el propio Tan— por casi 6.500 millones de dólares, apuntando directamente al territorio de Apple.
  • Apple contactó a OpenAI en febrero para plantear sus inquietudes, pero la empresa no respondió, lo que llevó a la presentación de la demanda federal y a una declaración pública de que defenderá sus innovaciones 'con todas las medidas adecuadas'.
  • OpenAI enfrenta este litigio en un momento de máxima exposición: estudia su salida a bolsa, compite con Anthropic y Google, y tiene previsto lanzar su misterioso dispositivo de consumo basado en IA antes de que termine 2026, planes que la demanda podría descarrilar.

Apple presentó el viernes una demanda federal contra OpenAI ante un tribunal de California, acusando a la empresa de ChatGPT de robar secretos comerciales para impulsar su propio proyecto de hardware de inteligencia artificial. Según Apple, el robo no fue un acto aislado, sino parte de un "patrón coordinado de conducta indebida a nivel institucional".

La acusación apunta a dos exingenieros de Apple. Tang Tan, veterano diseñador del iPhone, el Apple Watch y el iPod, es hoy director de hardware en OpenAI. Chang Liu, ingeniero eléctrico que trabajó en proyectos sensibles, se incorporó a la empresa a principios de este año. Apple alega que Liu descargó archivos confidenciales en un dispositivo que se llevó al salir, y que Tan instruyó a candidatos que aún trabajaban para Apple a llevar "piezas reales" de la compañía a sus entrevistas en OpenAI.

La historia entre ambas empresas tiene capas. En 2024, Apple —rezagada en la carrera de la IA— se asoció con OpenAI para integrar ChatGPT en el iPhone y suplir las limitaciones de Siri. Pero esa colaboración se transformó en rivalidad cuando OpenAI fichó a Jony Ive y adquirió io Products —cofundada por Ive y Tan— por cerca de 6.500 millones de dólares, con el objetivo de lanzar un dispositivo físico de IA que muchos ven como competidor directo de los productos de Apple.

Apple afirma haber iniciado una investigación interna al detectar indicios de que información confidencial había sido comprometida. En febrero contactó a OpenAI para plantear sus preocupaciones, pero no obtuvo respuesta. La demanda también incluye a io Products como demandada, y se suma a otra acción legal previa de la startup iyO Inc. contra Jony Ive y Sam Altman por infracción de marca y robo de secretos comerciales.

El momento no podría ser más delicado para OpenAI: la empresa estudia su salida a bolsa, enfrenta competencia creciente de Anthropic y Google, y tiene previsto lanzar su dispositivo de consumo antes de que acabe 2026, según confirmó su directora financiera Sarah Friar. La demanda de Apple amenaza con convertirse en una sombra sobre todos esos planes.

Apple presentó una demanda federal el viernes contra OpenAI, acusando a la empresa creadora de ChatGPT de robar secretos comerciales mientras desarrolla su propio dispositivo de hardware basado en inteligencia artificial. La demanda, presentada ante un tribunal de California, sostiene que el robo formaba parte de un "patrón coordinado de conducta indebida a nivel institucional" y marca el fin de una colaboración que apenas hace dos años parecía prometedora.

La acusación se centra en dos antiguos empleados de Apple que ahora trabajan para OpenAI. Tang Tan, quien ayudó a diseñar el iPhone, el Apple Watch y el iPod, es ahora director de hardware en OpenAI. Chang Liu, ingeniero eléctrico que trabajaba en proyectos sensibles de desarrollo de productos, se incorporó a OpenAI a principios de este año. Según Apple, ambos accedieron a información confidencial desde sus nuevos puestos. La demanda alega específicamente que Liu descargó varios archivos relacionados con hardware en un dispositivo que conservó tras abandonar Apple, y que Tan instruyó a candidatos a empleos en OpenAI que aún trabajaban para Apple a llevar "piezas reales" de la compañía a sus entrevistas.

La relación entre ambas empresas se remonta a 2024, cuando Apple, rezagada en la carrera de la inteligencia artificial tras el auge de ChatGPT, se asoció con OpenAI para integrar el chatbot como motor de respuestas en el iPhone, compensando las limitaciones de Siri. Pero esa colaboración ha dado paso a una rivalidad creciente. OpenAI contrató al legendario diseñador Jony Ive para supervisar un proyecto de dispositivo de IA que muchos analistas ven como potencial competidor de los productos de Apple. Como parte de esa iniciativa, OpenAI adquirió io Products, empresa cofundada por Ive y Tan, en una operación valorada en casi 6.500 millones de dólares.

OpenAI nunca ha revelado detalles específicos sobre el dispositivo que está desarrollando, describiéndolo solo como una nueva forma de interactuar con la IA que vaya más allá de interfaces tradicionales. La empresa busca crear una encarnación física de los últimos avances en inteligencia artificial, una década después de que Amazon y Google popularizaran los altavoces inteligentes. Apple sostiene en la demanda que este proyecto se basa parcialmente en conocimientos sustraídos de sus operaciones. "El incipiente negocio de hardware de OpenAI se asienta sobre cimientos inestables, podridos hasta la médula por su dependencia ilegal de secretos comerciales sustraídos", afirma el documento judicial.

Apple declaró que comenzó a investigar después de sospechar que información confidencial había sido comprometida, descubriendo lo que describe como un patrón sistemático de robo. La empresa contactó a OpenAI en febrero para plantear sus inquietudes en una fase temprana de la investigación, pero señala que OpenAI no respondió. Un portavoz de Apple afirmó que la compañía "siempre defenderá el duro trabajo y las innovaciones de nuestros equipos, y estamos tomando todas las medidas adecuadas para hacerlo".

La demanda también incluye a io Products como demandada. Además, una startup tecnológica poco conocida llamada iyO Inc. ya había demandado a Ive y al director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, por infracción de marca registrada, y posteriormente añadió acusaciones de robo de secretos comerciales contra Tan.

Esta acción legal llega en un momento crítico para OpenAI. La empresa está considerando una salida a bolsa en Wall Street mientras enfrenta creciente competencia de rivales como Anthropic y Google. Aunque redujo algunas iniciativas empresariales a principios de año para enfocarse en ChatGPT, ha continuado desarrollando su dispositivo de consumo. La directora financiera de OpenAI, Sarah Friar, confirmó a principios de primavera que el dispositivo está previsto para lanzarse a finales de este año. La demanda de Apple podría complicar significativamente esos planes.

Este caso trata sobre el robo de secretos comerciales de Apple por parte de antiguos empleados de la empresa en beneficio de OpenAI. Apple interpone esta demanda para poner fin a esta situación.
— Demanda de Apple
Siempre defenderemos el duro trabajo y las innovaciones de nuestros equipos, y estamos tomando todas las medidas adecuadas para hacerlo.
— Portavoz de Apple
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué Apple espera hasta ahora para presentar esta demanda si sospechaba del robo desde hace meses?

Model

Apple contactó a OpenAI en febrero para plantear sus inquietudes, pero dice que no recibió respuesta. La demanda es el siguiente paso después de que esa vía de comunicación fracasara. Probablemente necesitaban tiempo para documentar el patrón y reunir pruebas sólidas.

Inventor

¿Qué hace que estos dos empleados en particular sean tan valiosos para OpenAI?

Model

Tang Tan diseñó algunos de los productos más icónicos de Apple. Chang Liu trabajaba en proyectos de desarrollo muy sensibles. Para OpenAI, tenerlos significa acceso directo a cómo Apple piensa sobre hardware, diseño y arquitectura de productos. Eso es oro puro en el mundo de la tecnología.

Inventor

¿Es inusual que una empresa demande a sus propios antiguos empleados?

Model

No es raro, pero es delicado. Las empresas protegen sus secretos comerciales de esta manera todo el tiempo. Lo que hace esto notable es la escala y la alegación de que fue coordinado institucionalmente, no solo ambición individual.

Inventor

¿Qué significa que OpenAI no respondiera a Apple en febrero?

Model

Podría significar varias cosas. Quizá ignoraron las preocupaciones deliberadamente. O tal vez sus equipos legales aconsejaron silencio. Pero desde la perspectiva de Apple, el silencio es admisión de culpa, o al menos falta de voluntad para resolver el problema.

Inventor

¿Puede OpenAI realmente lanzar este dispositivo si pierde la demanda?

Model

Legalmente, sí, pero con restricciones. Un tribunal podría prohibir que use información específica de Apple o exigir cambios en el diseño. Más importante aún, una derrota dañaría su reputación justo cuando intenta salir a bolsa. Los inversores no quieren empresas envueltas en litigios de propiedad intelectual.

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