Annie Coleman: «Necesitamos resiliencia financiera para vidas más largas»

Necesitamos resiliencia financiera para vidas más largas
Coleman subraya que el ahorro y los ingresos flexibles son esenciales cuando la jubilación puede durar treinta o cuarenta años.

La jubilación tradicional es insostenible: vivir 30-40 años sin trabajar requiere sistemas diseñados para vidas más cortas que ya no funcionan. Las empresas necesitarán 150 millones de empleados mayores de 55 años para 2030 debido a cambios demográficos y escasez de habilidades.

  • En 1940 la jubilación duraba 7-8 años; hoy puede durar 30-40 años
  • Se proyectan 150 millones de empleos adicionales para mayores de 55 años para 2030
  • El pico cognitivo se alcanza entre los 55 y 65 años, según estudio reciente
  • Annie Coleman trabajó 10 años en banca multinacional después de los 52 años

Annie Coleman, embajadora del Stanford Center on Longevity, propone replantear la jubilación como reinvención profesional y personal. Advierte que la sociedad debe adaptarse a vidas más largas mediante flexibilidad laboral, resiliencia financiera y aprendizaje permanente.

Annie Coleman tiene 66 años y no se ha jubilado. Tampoco planea hacerlo pronto. Como embajadora global del Stanford Center on Longevity, ha pasado más de cuatro décadas en empresas multinacionales observando cómo las corporaciones tratan el envejecimiento de sus ejecutivos, y ha llegado a una conclusión que desafía décadas de convención: la jubilación tal como la conocemos está rota.

No es una conclusión que haya alcanzado de inmediato. A los 50 años, trabajando de forma independiente en su propia consultoría, Coleman asumía que seguiría así hasta el final de su carrera. Entonces UBS le ofreció un puesto. A los 52 años. Ella misma quedó sorprendida de que una empresa global quisiera contratarla a esa edad, y esa sorpresa la obligó a enfrentar una verdad incómoda: había internalizado los mismos prejuicios edadistas que critica ahora. Pasó ocho años en UBS, luego otros en UniCredit, y no dejó el trabajo corporativo a tiempo completo hasta cumplir 62. Esos diez años, dice, fueron entre los más productivos, mejor pagados y más gratificantes de su carrera profesional.

Lo que Coleman vio en esas décadas fue un sistema diseñado para un mundo que ya no existe. En 1940, la jubilación duraba siete u ocho años. Hoy, una persona puede retirarse a los 60 y vivir treinta años más. Los gobiernos siguen financiando pensiones durante tres o cuatro décadas con impuestos de una población activa que se reduce cada año. No es sostenible. Pero el problema es más profundo que las matemáticas fiscales. Es sobre cómo vivimos, qué hacemos con nuestro tiempo, quiénes somos cuando dejamos de trabajar.

Por eso Coleman propone dejar de hablar de jubilación y empezar a hablar de reinvención. La vida, dice, es reinvención. En una vida más larga, la gente tendrá que reinventarse varias veces porque el viejo esquema—educación, trabajo, retiro—ya no funciona. El futuro será más flexible y menos lineal: etapas de formación alternadas con trabajo, pausas, reciclaje profesional. El aprendizaje permanente dejará de ser opcional.

Para las empresas, esto significa algo radical: retener y contratar a personas mayores de 50 o 55 años no es un acto de caridad, es una estrategia de supervivencia. Un informe de Bain estima que para 2030 habrá 150 millones de empleos adicionales para mayores de 55 años en el mundo, impulsados por la escasez de habilidades y los cambios demográficos. Las capacidades humanas que no puede replicar la inteligencia artificial se fortalecen con la experiencia. Los trabajadores con más años pueden ser mentores extraordinarios. Los equipos intergeneracionales innovan más. Pero esto requiere que las empresas abandonen el edadismo—la falsa creencia de que los mayores no quieren aprender, no pueden manejar tecnología, o están constantemente enfermos. Un estudio reciente mostró que el pico cognitivo se alcanza entre los 55 y 65 años.

Para los individuos, la reinvención después de la jubilación comienza con una pregunta honesta: ¿qué hago bien? ¿Qué disfruto? Coleman advierte que muchas personas, especialmente hombres, se identifican tanto con su rol profesional que cuando desaparece ese rol, desaparece también su sentido de identidad. Después de dejar el trabajo, la mayoría pasa por cuatro etapas. Primero viene una luna de miel: libertad, sin reuniones, sin obligaciones. Pero alrededor de los 18 meses, esa sensación se invierte. El calendario vacío se vuelve abrumador. Aparece una crisis de identidad. La vida pierde sentido. Algunos intentan mantener roles similares solo para preservar quiénes creían que eran.

La salida, dice Coleman, no es encontrar un gran propósito en la vida—eso puede ser abrumador. Es encontrar pequeños propósitos. Razones para levantarse cada día. Aplicar las propias habilidades en nuevos proyectos, consultoría, trabajo parcial, voluntariado. Experimentar. Probar cosas nuevas. Las mujeres suelen navegar este cambio mejor porque han tenido múltiples roles a lo largo de sus vidas. Los hombres, más ligados a una única carrera, luchan más.

Y luego está el dinero. Como vamos a vivir más tiempo, necesitamos resiliencia financiera. Ahorrar debe comenzar mucho antes. Pero también significa pensar en trabajos flexibles o emprendimientos en etapas posteriores de la vida. ¿Hay algo que te guste hacer que use tus habilidades y que podrías hacer a tiempo parcial? Muchas personas comienzan negocios después de los 55. En el Reino Unido, es uno de los sectores de mayor crecimiento. Coleman cree que los niños de hoy probablemente tendrán que trabajar hasta los 70. Pero conoce gente de 50, 60, 70 años que dice: quiero seguir aportando valor. La pregunta es cómo permitir que lo hagan.

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Inventor

¿Por qué cree que la jubilación tradicional se ha vuelto tan insostenible?

Model

Porque fue diseñada para un mundo diferente. En 1940, la jubilación duraba siete u ocho años. Hoy puede durar treinta o cuarenta. Los gobiernos no pueden financiar eso indefinidamente con impuestos de una población activa que se reduce cada año. Pero el problema real no es solo fiscal. Es que hemos organizado toda nuestra vida alrededor de un modelo que ya no refleja cómo vivimos.

Inventor

Usted dice que las empresas necesitarán 150 millones de empleados mayores de 55 años para 2030. ¿Eso es una oportunidad o una amenaza?

Model

Es ambas cosas. Para las empresas que lo entienden, es una oportunidad enorme. Tienen acceso a experiencia, mentoría, capacidades que no pueden replicar con máquinas. Pero requiere que abandonen el edadismo. Muchas empresas todavía asumen que los mayores no quieren aprender o no pueden manejar tecnología. Todo eso es falso.

Inventor

¿Qué sucede cuando alguien se retira y descubre que su identidad estaba completamente ligada a su trabajo?

Model

Es una crisis real. Muchas personas, especialmente hombres, pasan por una luna de miel de libertad durante los primeros 18 meses. Pero luego el tiempo vacío se vuelve abrumador. Descubren que eran valorados por su cargo, no por quiénes eran. Algunos intentan mantener roles similares solo para recuperar esa identidad.

Inventor

¿Cómo se sale de eso?

Model

Reflexionando sobre lo que haces bien y lo que disfrutas, y buscando formas de aplicarlo. No necesita ser un gran propósito. Pueden ser muchos pequeños propósitos. Razones para levantarse cada día. Experimentar, probar cosas nuevas. Las mujeres suelen hacerlo mejor porque han tenido múltiples roles. Los hombres luchan más porque están más ligados a una única carrera.

Inventor

¿Y si alguien no ha ahorrado lo suficiente para vivir treinta años sin trabajar?

Model

Entonces necesita pensar en trabajos flexibles o emprendimientos. ¿Hay algo que te guste hacer que use tus habilidades y que podrías hacer a tiempo parcial? Muchas personas comienzan negocios después de los 55. Es uno de los sectores de mayor crecimiento en el Reino Unido. La mayoría de la gente no ha ahorrado lo suficiente. No pueden depender solo de la pensión estatal.

Inventor

¿Cree que la educación puede preparar a las personas para este nuevo modelo de vida?

Model

Tiene que hacerlo. Las universidades deben convertirse en espacios de aprendizaje permanente. Habrá menos estudiantes jóvenes en el futuro. Algunas ya ofrecen programas para mayores de 50 años. Singapur otorga créditos a mayores de 40 años para formarse en habilidades orientadas al trabajo. El aprendizaje permanente dejará de ser opcional.

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