En un barrio de Medellín, una mujer lleva casi ocho años confinada entre cuatro paredes, sostenida únicamente por el amor de una madre enferma y por la esperanza de una cirugía que podría romper el ciclo de dolor. La elefantiasis y sus complicaciones han reducido la vida de Ángela María Agudelo a una cama, y la medicina ha dictado su veredicto: solo la amputación puede devolverle algo parecido a la libertad. Diez millones de pesos separan a dos mujeres vulnerables del umbral de una vida distinta, y una fundación ha tendido la mano para que la comunidad decida si cruzan ese umbral juntas.
Ángela lleva 8 años postrada en cama y necesita $10 millones para cirugía urgente
Ángela ha permanecido postrada en cama durante 8 años con dolor crónico e infecciones, mientras su madre, también enferma, es su única cuidadora. Ambas fueron víctimas de violencia intrafamiliar.