Cada vez que guardamos la compra sin pensar, estamos tomando una decisión que tiene consecuencias: la comida dura menos, el dinero se pierde y la seguridad alimentaria se resiente. Ángel, divulgador especializado en electrodomésticos, recuerda que el frigorífico no es un espacio neutro sino un mapa de temperaturas que, bien leído, puede duplicar la vida útil de los alimentos. En el fondo, organizar la nevera es un acto pequeño con una lógica antigua: cuidar lo que nos alimenta.