Amazon ha reinstaurado una cláusula de arbitraje en sus términos de servicio, cerrando la puerta a las demandas colectivas de sus clientes cinco años después de haberla suprimido. Este movimiento, que obliga a resolver disputas en procesos privados fuera de los tribunales, refleja una tensión perenne entre el poder corporativo y el acceso ciudadano a la justicia colectiva. La historia de esta cláusula —eliminada en 2021 bajo la presión de demandas por privacidad y suscripciones, y ahora resucitada— recuerda que las reglas del juego entre empresas y consumidores rara vez son permanentes.