En las aguas profundas de Columbia Británica, una empresa especializada en instalaciones offshore ha sido convocada para tender el eslabón más delicado de una cadena energética continental: 50 kilómetros de tubería submarina que unirán los depósitos de gas del oeste canadiense con los mercados asiáticos. El proyecto Prince Rupert Gas Transmission no es solo una obra de ingeniería; es la apuesta de Canadá por diversificar sus rutas de exportación y consolidar su presencia en el comercio global de energía. Las operaciones están previstas para 2029, cuando el gas recorrerá casi 700 kilómetros ant