En la madrugada del 12 de agosto de 2026, seis planetas se alinearán sobre el horizonte oriental ecuatoriano, ofreciendo a los habitantes del país una ventana de treinta minutos para contemplar un orden cósmico que rara vez se hace tan visible. Marte y Saturno, con sus tonos rojizo y dorado, actuarán como guías en ese firmamento compartido, mientras la posición ecuatorial del país iguala la experiencia para casi todos sus ciudadanos. Este evento no llega solo: el mismo día convoca también un eclipse solar y el pico de las Perseidas, recordándonos que el universo, de vez en cuando, concentra su