Alina creció sin saber que Fidel Castro era su padre biológico hasta los 10 años, rechazó adoptar su apellido y nunca lo llamó papá, considerando a Orlando Fernández como su verdadero padre. Escapó de Cuba el 19 de diciembre de 1993 con un pasaporte falso, una peluca y acento español fingido, huyendo de un régimen que describía como un manicomio lleno de represión, adoctrinamiento y carencias.
Alina Fernández: la hija rebelde que rechazó a Fidel Castro y huyó de Cuba con pasaporte falso
Alina Fernández sufrió represión política, prohibición de viajar al extranjero, temor a arrestos nocturnos durante el Período Especial, y fue separada de su hija durante años antes de reencontrarse en Georgia en 1994.