El invierno reclamó su lugar en Neuquén durante la noche del miércoles, cuando los primeros copos de nieve descendieron sobre calles ya empapadas por horas de lluvia. La ciudad no fue tomada por sorpresa, sino envuelta lentamente en un fenómeno que el clima venía anunciando. Lo que cayó esa noche es apenas el umbral de un sistema más severo: el Servicio Meteorológico Nacional advierte que el jueves traerá lluvias intensas, frío extremo y vientos que pondrán a prueba la cotidianidad de sus habitantes.