En el valle de Swat, una región que conoce demasiado bien el peso del extremismo, quienes salieron a pedir paz fueron alcanzados por la violencia que denunciaban. Un atacante suicida segó la vida de al menos 14 personas —civiles y policías— en medio de una manifestación en Kabal, Pakistán, el domingo por la mañana. El acto condensa una paradoja dolorosa: la voz colectiva que exige seguridad convertida en blanco, en un país donde más de tres mil incidentes terroristas han marcado apenas los primeros meses del año.
Al menos 14 muertos en atentado suicida contra manifestantes en Pakistán
Al menos 14 personas muertas, incluidos nueve civiles y cinco agentes de policía, más de dos docenas heridas en el atentado suicida.