En los pasillos de un tribunal californiano y en las pantallas de millones de hogares, se libra simultáneamente una misma batalla: la de una generación que crece delegando su vida interior a algoritmos. Mientras Meta enfrenta un juicio histórico por diseñar plataformas que enganchan a menores, un estudio revela que uno de cada tres adolescentes ya prefiere la compañía de una inteligencia artificial a la de sus propios amigos. La humanidad se pregunta, con urgencia creciente, qué significa crecer cuando la empatía puede ser simulada y el vínculo puede ser programado.
Adolescentes delegan empatía en algoritmos mientras juicios contra Meta avanzan
Generación de adolescentes reemplazando conexión humana con máquinas, con riesgos documentados para salud mental y desarrollo emocional.