En el cruce entre la geopolítica y la justicia penal, la Casa Blanca ha adoptado como posición oficial unas acusaciones sobre manipulación electoral venezolana que tienen su origen en una carta escrita por un exgeneral condenado por narcotráfico. Hugo Carvajal, figura central del aparato de inteligencia chavista convertido en cooperante potencial de la justicia estadounidense, señaló a Smartmatic sin aportar prueba alguna, en circunstancias donde sus incentivos legales son evidentes. La historia invita a preguntarse cómo las afirmaciones sin fundamento, cuando circulan por los canales correcto