La postergación del IPO podría ralentizar el ritmo del gasto en infraestructura
En una semana marcada por la fragilidad de las expectativas tecnológicas, Wall Street cerró su viernes con el Nasdaq acumulando su quinta caída consecutiva, arrastrado por el temor a que el aplazamiento del debut bursátil de OpenAI enfríe el gasto en infraestructura de inteligencia artificial. Mientras los mercados asiáticos y europeos compartían el peso de esa incertidumbre, la Bolsa de Santiago eligió un camino propio, recordándonos que los mercados locales pueden, en ocasiones, encontrar su propio equilibrio en medio del caos global.
- El anuncio de que OpenAI postergaría su salida a bolsa hasta 2026 desató un pánico inmediato en el sector de semiconductores, con Micron desplomándose más de 6% y arrasando con AMD e Intel en su caída.
- El Nasdaq acumuló una pérdida semanal de 4,6% y el S&P 500 rozó el 2%, mientras SoftBank se hundía más del 12% en Asia y Corea del Sur veía caer su índice Kospi casi 6%.
- En contracorriente, el IPSA chileno avanzó 0,52% y Latam Airlines subió 3,25% al beneficiarse de la caída del petróleo WTI por debajo de los 70 dólares.
- La tregua en los precios del crudo fue breve: la escalada militar en el Estrecho de Ormuz, con drones iraníes y respuesta del Comando Central estadounidense, devolvió la incertidumbre geopolítica a los mercados al cierre de la sesión.
- Analistas advierten que la volatilidad persistirá mientras la inflación y las decisiones de tasas de interés en Estados Unidos sigan sin resolverse, manteniendo a los inversores globales en un estado de alerta permanente.
Wall Street cerró el viernes con sus principales índices en rojo, coronando una semana especialmente dura para la tecnología. El Nasdaq retrocedió 0,24% en la jornada, pero el dato más revelador fue su caída semanal de 4,6%, mientras el S&P 500 acumulaba casi 2% de pérdidas. Solo el Dow Jones escapó al castigo, cerrando la semana con un modesto avance de 0,6%.
El detonante fue un reporte del New York Times que señalaba que OpenAI estaría evaluando postergar su IPO hasta 2026. La noticia encendió las alarmas sobre el ritmo del gasto en infraestructura tecnológica, especialmente en un contexto donde el debut bursátil de SpaceX ya había decepcionado. Analistas de JPMorgan y firmas independientes advirtieron que el aplazamiento podría enfriar la inversión en el ecosistema de inteligencia artificial. Las consecuencias fueron inmediatas: Micron cayó más de 6%, AMD perdió 2% e Intel retrocedió más de 3%.
El contagio cruzó el Pacífico. SoftBank, uno de los grandes inversores de OpenAI, lideró las pérdidas en Asia con un desplome superior al 12%. En Corea del Sur, el Kospi cedió casi 6% en una jornada de ventas generalizadas en el sector tecnológico.
En ese escenario adverso, la Bolsa de Santiago logró desacoplarse. El IPSA avanzó 0,52%, con Latam Airlines como protagonista al subir 3,25%, impulsada por la caída del petróleo WTI por debajo de los 70 dólares, niveles no vistos desde antes del inicio del conflicto en Medio Oriente.
Sin embargo, esa calma fue pasajera. Al cierre, Donald Trump informó que Irán lanzó drones kamikaze contra embarcaciones en el Estrecho de Ormuz, y el Comando Central estadounidense respondió atacando instalaciones iraníes. Los precios del crudo comenzaron a recuperarse, devolviendo la tensión geopolítica al centro del tablero.
Jorge Tolosa, de Vector Capital, resumió la semana como un período dominado por ajustes de cartera y noticias de alto impacto, todo enmarcado en la persistente incertidumbre sobre las tasas de interés y la inflación en Estados Unidos. El MSCI World cerró con una caída de 0,20%, reflejo fiel de un mercado global que sigue buscando su rumbo entre la volatilidad tecnológica y las tensiones geopolíticas.
Wall Street cerró el viernes tiñendo de rojo sus principales índices, con el Nasdaq anotando su quinta caída consecutiva en una semana que dejó a los mercados globales lidiando con la volatilidad de los valores tecnológicos. El índice de tecnología retrocedió 0,24% para cerrar en 25.297,62 puntos, mientras el S&P 500 cayó 0,05% hasta 7.354,02 unidades y el Dow Jones bajó 0,09% a 51.876,11 puntos. Pero los números de cierre apenas cuentan la historia completa: el S&P 500 acumuló casi 2% de pérdidas durante toda la semana, y el Nasdaq se desplomó 4,6%, dejando al Dow Jones como la única excepción con un avance de 0,6% en el período.
La caída fue impulsada principalmente por el pánico en el sector de semiconductores y memorias, desencadenado por un reporte del New York Times que señalaba que OpenAI estaría evaluando postergar su salida a bolsa hasta 2026. La noticia generó preocupaciones inmediatas sobre la sostenibilidad del gasto en infraestructura, especialmente considerando el bajo desempeño de SpaceX tras su debut bursátil y la volatilidad generalizada que rodea a las empresas vinculadas con inteligencia artificial. Los operadores de JPMorgan advirtieron sobre el impacto en el "financiamiento desde los mercados de capitales", mientras que analistas como Adam Crisafulli, de Vital Knowledge, señalaron que la postergación "podría ralentizar el ritmo del gasto en infraestructura". Las consecuencias fueron inmediatas: Micron Technology cayó más de 6%, AMD perdió 2% e Intel retrocedió más de 3%.
La venta masiva no se limitó a Estados Unidos. En Asia, el sell-off fue especialmente intenso, con SoftBank Group, uno de los principales inversores de OpenAI, liderando las pérdidas en la región con un desplome superior al 12%. En Corea del Sur, el índice Kospi cayó 5,81% hasta los 8.411,21 puntos, mientras que el Kosdaq retrocedió 4,10% a 851,37 unidades, en medio de una caída generalizada de las acciones tecnológicas.
Mientras los mercados globales se teñían de rojo, la Bolsa de Santiago logró desacoplarse de la tendencia mundial. El IPSA cerró con un avance de 0,52%, resistiendo la presión que afectaba a otros mercados. La acción más destacada de la plaza local fue Latam, que subió 3,25%, beneficiándose de la fuerte corrección de los precios del petróleo. El crudo WTI cayó por debajo de la barrera de los US$ 70, retornando a los niveles previos al inicio de la guerra en Medio Oriente, lo que implica una reducción significativa de costos para la operación de la aerolínea.
Sin embargo, esa recuperación en los precios del petróleo fue efímera. Al cierre de la sesión, los precios comenzaban a recuperarse luego que Donald Trump informó que Irán lanzó al menos cuatro drones kamikaze contra embarcaciones en el Estrecho de Ormuz, calificándolo como una "estúpida violación del acuerdo de alto al fuego". Estados Unidos respondió de inmediato: el Comando Central estadounidense afirmó que sus aeronaves "atacaron depósitos iraníes de misiles y drones, así como emplazamientos de radar costeros", inyectando nueva incertidumbre geopolítica en los mercados.
Jorge Tolosa, de Vector Capital, contextualizó el movimiento de la semana como dominado por ajustes en carteras de inversión y eventos noticiosos importantes, todo ello ocurriendo en un contexto de incertidumbre sobre las decisiones de tasas de interés en Estados Unidos. "Esta incertidumbre ha provocado volatilidad en los mercados financieros y ha generado dudas entre los inversionistas. La inflación sigue siendo un factor clave que influye en las decisiones económicas y en el sentimiento del mercado", comentó. El MSCI World, el referente de las acciones mundiales, anotaba una caída de 0,20% al cierre, reflejando la presión generalizada que enfrentan los inversores globales mientras navegan entre la volatilidad tecnológica, las tensiones geopolíticas y la incertidumbre macroeconómica.
Citas Notables
Esta incertidumbre ha provocado volatilidad en los mercados financieros y ha generado dudas entre los inversionistas. La inflación sigue siendo un factor clave que influye en las decisiones económicas y en el sentimiento del mercado— Jorge Tolosa, Vector Capital
La postergación del IPO de OpenAI podría ralentizar el ritmo del gasto en infraestructura— Adam Crisafulli, Vital Knowledge
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué el Nasdaq cayó cinco días seguidos cuando el IPSA subió? ¿Qué hace diferente a Santiago?
El IPSA se benefició de la caída del petróleo, que abarató costos para Latam. Pero eso es casi accidental. Lo real es que Wall Street estaba vendiendo tecnología masivamente por el retraso del IPO de OpenAI.
¿Y eso por qué importa tanto? Es solo una empresa.
No es solo una empresa. OpenAI representa todo el gasto en infraestructura de IA. Si posponen su salida a bolsa, significa que no pueden financiar esos gastos enormes. Los inversionistas en chips se asustaron.
Pero el petróleo bajó, eso debería ser bueno para la economía.
Lo fue, brevemente. Pero luego Trump anunció que Irán lanzó drones contra barcos en el Estrecho de Ormuz. Los precios empezaron a recuperarse. La geopolítica comió la ganancia.
¿Entonces el mercado está atrapado entre dos miedos?
Exactamente. Miedo a que la IA no se financie como esperaban, y miedo a que Medio Oriente se descontrole. Mientras tanto, nadie sabe qué harán los bancos centrales con las tasas de interés.
¿Y Santiago escapó de todo eso?
No escapó. Solo tuvo suerte. Una aerolínea que se beneficia del petróleo barato fue suficiente para que el índice avanzara. Pero es frágil. Si el petróleo sigue subiendo por la tensión con Irán, esa ganancia desaparece.