La mitad del comité espera subidas de tasas este año
En los salones dorados de Versalles, Donald Trump y Emmanuel Macron presenciaron la firma de un memorándum de entendimiento entre Estados Unidos e Irán que promete reabrir el estrecho de Ormuz, arteria vital del comercio energético mundial. La noticia recorrió los mercados como una corriente de alivio: las bolsas subieron, el petróleo bajó y las primas de riesgo geopolítico comenzaron a ceder. Sin embargo, la calma es provisional: la Reserva Federal advierte que la inflación no ha sido domada, y el mundo financiero navega entre la esperanza diplomática y la disciplina monetaria.
- El acuerdo EE.UU.-Irán firmado en Versalles desencadenó una reacción inmediata: el S&P 500 subió 0,8% y el Nasdaq más de 1% en las primeras horas, revirtiendo las pérdidas del día anterior.
- El crudo Brent cayó por debajo de los 79 dólares el barril, aliviando presiones inflacionarias que habían golpeado con fuerza a economías emergentes como Indonesia y Filipinas.
- La incertidumbre persiste: no quedaba claro si Irán tomaría medidas concretas e inmediatas para reabrir completamente el estrecho, dejando abierta la posibilidad de que el optimismo sea prematuro.
- La Fed, bajo su nuevo presidente Kevin Warsh, mantuvo las tasas sin cambios pero lanzó una advertencia clara: la mitad del comité proyecta subidas este año, y los mercados ya descuentan un alza para octubre.
- El yen tocó su nivel más bajo frente al dólar desde julio de 2024, avivando el temor a una intervención oficial japonesa, mientras el oro subió 1% como refugio ante la volatilidad persistente.
Donald Trump firmó un memorándum de entendimiento con Irán durante una cena en el palacio de Versalles junto al presidente francés Emmanuel Macron. El acuerdo, declarado en vigor por funcionarios estadounidenses, busca poner fin al conflicto entre ambas naciones y reabrir el estrecho de Ormuz, ruta crítica para el comercio mundial de petróleo. La reacción de los mercados fue inmediata y contundente.
Los futuros del S&P 500 ganaron 0,8% y los del Nasdaq superaron el 1%, mientras que las bolsas asiáticas subieron 0,5% en conjunto. El rebote llegó un día después de que el S&P 500 cayera 1,2% ante las señales restrictivas de la Reserva Federal. El petróleo respondió con igual intensidad: el Brent bajó más de 1% hasta situarse por debajo de los 79 dólares el barril, y el WTI descendió hasta 75,88 dólares. Analistas como Rajeev De Mello, de Gama Asset Management, interpretaron el acuerdo como un factor capaz de reducir las primas de riesgo energético y aliviar las presiones inflacionarias globales.
La caída del crudo resultó especialmente relevante para Indonesia y Filipinas, economías muy golpeadas por el encarecimiento de la energía, cuyos bancos centrales se preparaban para subir tasas. En Washington, el nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, se negó a anticipar la próxima decisión de política monetaria, pero reiteró que la inflación lleva años por encima del objetivo del 2%. Aproximadamente la mitad del comité proyecta alzas de tasas este año, y los operadores ya descuentan un aumento para octubre con alta probabilidad de que ocurra en septiembre.
En los mercados de bonos, el rendimiento del Tesoro a dos años subió 13 puntos básicos hasta el 4,18%, mientras que el de diez años bajó levemente. El yen cayó a su nivel más bajo frente al dólar desde julio de 2024, reavivando el riesgo de intervención oficial japonesa. Entre tanto, el oro subió 1% hasta 4.297,65 dólares la onza, el bitcoin ganó 0,2% y el ether avanzó 0,4%, señales de que la cautela no ha abandonado del todo a los inversores.
Donald Trump firmó un memorándum de entendimiento con Irán en el palacio de Versalles, cerca de París, durante una cena con el presidente francés Emmanuel Macron. El documento, que ya está en vigor según funcionarios estadounidenses, busca poner fin a la guerra entre ambas naciones y reabrir el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más críticas del mundo para el comercio de petróleo. La noticia desencadenó una reacción inmediata en los mercados financieros globales.
Los futuros del S&P 500 ganaron 0,8% en las primeras horas de negociación, mientras que los contratos del Nasdaq se dispararon más de 1%. En Asia, un índice amplio de bolsas se apreció 0,5%, reflejando el optimismo de los inversores ante la perspectiva de una reducción en las tensiones geopolíticas. Sin embargo, no estaba claro si Irán había comenzado inmediatamente a tomar medidas concretas para reabrir completamente el estrecho. El movimiento alcista llegó después de que el S&P 500 cayera 1,2% el miércoles, cuando la Reserva Federal señaló que podría ser necesario elevar aún más las tasas de interés para contener la inflación.
El precio del petróleo respondió de manera dramática a la noticia del acuerdo. El crudo Brent cayó más de 1% en los mercados asiáticos tempranos, situándose por debajo de los 79 dólares el barril. El West Texas Intermediate bajó 1,2% hasta 75,88 dólares. Rajeev De Mello, gestor de carteras macroeconómicas globales de Gama Asset Management, interpretó el acuerdo como un paso significativo que debería reducir las primas de riesgo relacionadas con la energía, aliviar las preocupaciones sobre la inflación y proporcionar apoyo tanto a los mercados de renta fija como a los de renta variable.
La caída de los precios del petróleo cobra particular importancia para economías como Indonesia y Filipinas, dos naciones muy afectadas por el fuerte aumento de los precios mundiales de la energía tras la guerra de Irán. Se esperaba que los bancos centrales de ambos países elevaran sus tasas de interés oficiales en un cuarto de punto cada uno el jueves. La decisión de la Fed de mantener las tasas sin cambios en su cuarta reunión consecutiva contrasta con las señales de posibles aumentos futuros. Aproximadamente la mitad de los miembros del comité de política monetaria proyectaron subidas de tasas este año, llevando a los operadores a descontar por completo un aumento para octubre y a considerar una alta probabilidad de que ocurra ya en septiembre.
Kevin Warsh, presidente de la Fed en su primera rueda de prensa al frente del banco central, se negó a ofrecer indicaciones sobre la próxima medida de política monetaria. Enfatizó que la inflación se ha mantenido por encima del objetivo del 2% durante varios años y reiteró el compromiso de la institución de restablecer la estabilidad de precios. Bob Michele, director de inversiones de JPMorgan Asset Management, interpretó la posición de la Fed como una auténtica advertencia al mercado de que se están preparando para subir las tasas. Kay Haigh, de Goldman Sachs Asset Management, señaló que el reciente giro hacia una política monetaria más restrictiva no se debió únicamente al aumento de los precios de la energía, sino que refleja los sólidos datos del mercado laboral e inflacionarios.
Los rendimientos de los bonos experimentaron movimientos significativos. El rendimiento de los bonos del Tesoro a dos años, altamente sensible a las expectativas sobre la política monetaria de la Fed, aumentó 13 puntos básicos hasta el 4,18%. El rendimiento a diez años descendió dos puntos básicos hasta el 4,47%. Los rendimientos de los bonos australianos y japoneses subieron, siguiendo la tendencia a la baja de los bonos del Tesoro estadounidense. Warsh también anunció la creación de un grupo de trabajo para revisar el balance de la Fed, que asciende a 6,7 billones de dólares, una cuestión que ha sido criticada durante tiempo.
En los mercados de divisas, el yen cayó a su nivel más bajo frente al dólar estadounidense desde julio de 2024, aumentando el riesgo de una intervención oficial. Los inversores seguían preocupados por el hecho de que el banco central no estuviera endureciendo la política monetaria con la suficiente rapidez para contener la inflación y estabilizar la moneda, incluso después de que a principios de la semana elevara su tasa de referencia al nivel más alto desde 1995. El vicegobernador Shinichi Uchida señaló que la tasa de cambio es importante para las perspectivas económicas, pero no constituye un objetivo directo de la política monetaria. El oro al contado subió 1% hasta 4.297,65 dólares la onza, mientras que el bitcoin ganó 0,2% y el ether subió 0,4%.
Notable Quotes
La firma del memorando de entendimiento representa otro paso significativo hacia la reapertura del estrecho de Ormuz y debería reducir aún más las primas de riesgo relacionadas con la energía— Rajeev De Mello, Gama Asset Management
La mitad del comité espera subidas de tasas este año, lo que supone una auténtica advertencia al mercado— Bob Michele, JPMorgan Asset Management
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué los mercados subieron si la Fed está señalando posibles alzas de tasas?
Porque el acuerdo con Irán reduce la incertidumbre sobre el petróleo. Cuando baja el precio del crudo, baja la presión inflacionaria, lo que significa que la Fed podría no tener que subir tanto las tasas. Es alivio en una dimensión que compensa la preocupación en otra.
¿Pero no está claro si Irán va a cumplir realmente?
Exacto. El memorándum está en vigor, pero nadie sabe si Irán está tomando medidas inmediatas para reabrir el estrecho. Los mercados subieron por la esperanza, no por la certeza. Si Irán no actúa, eso podría revertirse rápidamente.
¿Por qué Indonesia y Filipinas son tan vulnerables a esto?
Porque sus economías dependen mucho del petróleo importado. Cuando los precios suben, se dispara su inflación y sus bancos centrales tienen que subir tasas para contenerla. Una caída en el precio del petróleo les da espacio para respirar.
¿Qué significa que el yen esté en su nivel más bajo desde julio de 2024?
Significa que el dólar se está fortaleciendo mucho frente al yen. Eso es un problema para Japón porque encarece sus importaciones y afecta su economía. El banco central está preocupado pero dice que no puede hacer mucho directamente sobre la tasa de cambio.
¿Por qué Warsh está creando un grupo de trabajo para revisar el balance de la Fed?
Porque el balance de 6,7 billones de dólares es enorme y ha sido criticado durante años. Warsh quiere examinar si la Fed debería depender más de las tasas de interés que de mantener ese balance tan grande. Es una pregunta fundamental sobre cómo la Fed controla la economía.