En agosto de 2026, Lima fue azotada por lluvias sin precedentes cuando la DANA Aníbal encontró en las aguas anómalamente cálidas del Pacífico el combustible que necesitaba para desatar su fuerza máxima. El especialista Abraham Levy reveló que no se trató de un capricho del clima, sino de una colisión predecible entre un océano recalentado y una ciudad construida sobre desierto, sin memoria ni infraestructura para la lluvia. Lo que quedó expuesto no fue solo el asfalto inundado, sino décadas de una suposición silenciosa: que el agua nunca llegaría con tanta intensidad.
Abraham Levy vincula DANA con El Niño: aguas cálidas intensificaron lluvias récord en Lima
Inundaciones en avenidas y viviendas de Lima causadas por precipitaciones récord durante la DANA Aníbal.