Abogados de Taylor Swift amenazan acciones legales contra estudiante que rastrea su avión privado

Taylor Swift ha enfrentado múltiples incidentes de acoso, incluyendo individuos que han llegado a sus residencias con armas y munición intentando hacerle daño.
Sus publicaciones dicen exactamente cuándo y dónde estaría ella
Portavoz de Taylor Swift confirmando que acosadores han utilizado la información de rastreo de jets de Sweeney.

En la intersección entre la privacidad y la transparencia pública, una estudiante universitaria y una de las artistas más vigiladas del mundo se enfrentan por el derecho a rastrear vuelos privados con datos abiertos. Jack Sweeney, quien publica movimientos de jets de celebridades usando información de la FAA, recibió una carta legal de los abogados de Taylor Swift en diciembre de 2023, quienes argumentan que sus publicaciones en tiempo real sirven de guía a acosadores peligrosos. El caso plantea una pregunta que trasciende a ambas partes: ¿puede la información legalmente pública convertirse en un instrumento de daño, y quién carga con esa responsabilidad?

  • Los abogados de Swift advierten que acosadores armados han llegado a sus residencias, y que las publicaciones de Sweeney funcionan como una 'hoja de ruta' para quienes desean hacerle daño.
  • Sweeney, que ya enfrentó la presión de Elon Musk cuando Twitter cerró su cuenta @ElonJet en 2022, se niega a ceder, argumentando que comparte únicamente datos públicos de la FAA.
  • La tensión escala en un momento de atención mediática máxima, con el mundo especulando si Swift podría volar de Tokio a Las Vegas para el Super Bowl LVIII.
  • Swift no ha hablado públicamente, pero sus representantes insinúan ante The Washington Post que la sincronización de los acosadores sugiere una conexión directa con las publicaciones de rastreo.
  • El conflicto se perfila como un caso legal sin precedente claro: la legalidad de los datos no garantiza la inocuidad de su publicación, y ninguna de las partes parece dispuesta a retroceder.

Jack Sweeney, estudiante universitario de Florida, confirmó a CNN que recibió en diciembre una carta de cese y desistimiento de los abogados de Taylor Swift, exigiéndole que dejara de publicar información sobre los vuelos privados de la cantante bajo amenaza de acciones legales. La noticia había sido revelada días antes por The Washington Post.

Sweeney no es ajeno a este tipo de presiones. Elon Musk ya lo enfrentó por rastrear sus movimientos en jet privado, y en diciembre de 2022 cerró la cuenta @ElonJet en Twitter alegando riesgos de seguridad. Sweeney también gestiona cuentas que monitorean los viajes de Mark Zuckerberg, Bill Gates y otras figuras públicas, utilizando datos abiertos de la FAA y señales rastreadas por entusiastas de la aviación. Sus publicaciones suelen incluir estimaciones de emisiones de carbono por vuelo.

La abogada Katie Morrone, de Venable LLP, argumentó en la carta que las publicaciones de Sweeney constituyen 'comportamiento de acoso y hostigamiento' al revelar la ubicación de Swift en tiempo real, calificándolo como una 'amenaza inminente' para su seguridad. El documento menciona múltiples incidentes en los que individuos armados han llegado a las residencias de la cantante, y advierte que si Sweeney continúa, Swift agotará todos los recursos legales disponibles.

Sweeney, por su parte, sostiene que su intención nunca fue causar daño y que simplemente comparte información pública. Incluso elogió a Swift, señalando que 'tiene algunas buenas canciones', y argumentó que la cantante debería esperar que su jet sea rastreado independientemente de quién lo haga.

El caso cobró mayor visibilidad en medio de la especulación sobre si Swift podría volar desde Tokio a Las Vegas para ver a su novio Travis Kelce en el Super Bowl LVIII, con la embajada japonesa sumándose al debate. En ese clima de atención extrema, la carta legal de Swift marca un punto de quiebre: una celebridad intentando usar el sistema jurídico para frenar la difusión de información que, técnicamente, es de acceso público.

Jack Sweeney, un estudiante universitario de Florida, recibió en diciembre una carta de cese y desistimiento de los abogados de Taylor Swift. El mensaje era claro: deje de publicar información sobre los vuelos privados de la cantante o enfrente acciones legales. Sweeney confirmó la noticia a CNN el martes, días después de que The Washington Post revelara el conflicto.

Sweeney no es un principiante en este tipo de confrontaciones. Años atrás, Elon Musk lo enfrentó por rastrear sus movimientos en jet privado a través de redes sociales. Musk, entonces propietario de Twitter, cerró la cuenta @ElonJet en diciembre de 2022, argumentando que representaba un riesgo de seguridad. Aunque Sweeney fue posteriormente permitido regresar a la plataforma, ahora rebautizada como X, su actividad de rastreo continuó. Además de Swift, gestiona cuentas que monitorean los viajes en jet privado de Mark Zuckerberg, Bill Gates y otras figuras públicas.

El método de Sweeney es transparente: utiliza datos de vuelos disponibles públicamente de la Administración Federal de Aviación (FAA), junto con señales de vuelo rastreadas por entusiastas de la aviación. En sus publicaciones frecuentemente incluye estimaciones de las emisiones de carbono generadas por cada vuelo. Es información pública, accesible a cualquiera que sepa dónde buscar.

Pero para los abogados de Swift, la cuestión no es la legalidad de los datos, sino el daño potencial. Katie Morrone, abogada principal de Venable LLP representando a Swift, escribió en la carta de diciembre que Sweeney incurría en "comportamiento de acoso y hostigamiento" al publicar información precisa y en tiempo real sobre la ubicación de la cantante. La carta caracteriza esto como una "amenaza inminente para la seguridad y el bienestar" de Swift. Los abogados argumentan que Sweeney ignora la seguridad pública a cambio de atención mediática o ganancias financieras.

La amenaza es concreta en la mente de Swift. La carta menciona múltiples casos públicos en los que individuos han llegado a sus residencias, algunos armados, intentando hacerle daño. Para sus abogados, las publicaciones de Sweeney proporcionan a estos actores peligrosos una "hoja de ruta" para ejecutar sus planes. Es un asunto de vida o muerte, según el documento legal. Si Sweeney continúa, advierten, Swift "no tendrá más remedio que perseguir todos y cada uno de los recursos legales a su disposición".

Sweeney responde que nunca tuvo intención de causar daño. Dijo a CNN por correo electrónico que está recopilando y compartiendo información pública. Incluso elogió a Swift, mencionando que "tiene algunas buenas canciones". Su posición es que cree en la transparencia y que existe un alto interés público en sus cuentas, especialmente entre los fans de la cantante. Argumenta que Swift debería tener "una expectativa decente" de que su jet será rastreado, independientemente de si él lo hace o no.

Un portavoz de Swift declinó hacer comentarios a CNN. Sin embargo, cuando se le preguntó sobre pruebas de que acosadores hayan utilizado la información de las cuentas de rastreo de Sweeney, un representante de la cantante le dijo a The Washington Post: "No podemos hacer comentarios sobre ninguna investigación policial en curso, pero podemos confirmar que la sincronización de los acosadores sugiere una conexión. Sus publicaciones dicen exactamente cuándo y dónde estaría ella".

El conflicto ha ganado intensidad en las últimas semanas, alimentado por especulación sobre si Swift podría viajar desde Tokio a Las Vegas a tiempo para ver a su novio Travis Kelce en el Super Bowl LVIII. La embajada japonesa incluso tuiteó un análisis sugiriendo que era posible si ella salía de Tokio después de su concierto. En este contexto de atención mediática extrema, la carta de los abogados de Swift representa un punto de quiebre: una celebridad usando el sistema legal para intentar detener la publicación de información que, técnicamente, es de acceso público.

No podemos hacer comentarios sobre ninguna investigación policial en curso, pero podemos confirmar que la sincronización de los acosadores sugiere una conexión
— Portavoz de Taylor Swift a The Washington Post
Creo en la transparencia y la información pública
— Jack Sweeney a CNN
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué un estudiante universitario dedica tiempo a rastrear jets privados de celebridades?

Model

Sweeney dice que cree en la transparencia y que está usando información pública. Pero hay algo más: sus cuentas tienen un seguimiento masivo. La gente quiere saber dónde está Taylor Swift.

Inventor

¿Y si la información que publica realmente ha ayudado a acosadores a encontrarla?

Model

Ese es el argumento de los abogados de Swift, y es difícil de refutar. Ella ha enfrentado múltiples incidentes con personas que llegaron a sus casas con armas. Si la información de Sweeney facilitó eso, entonces no es solo un problema de privacidad, es un problema de seguridad física.

Inventor

Pero Sweeney dice que solo publica datos públicos. ¿No tiene derecho a hacerlo?

Model

Legalmente, probablemente sí. Pero el derecho legal y el daño potencial son cosas diferentes. Puedes publicar información verdadera y aún así causar daño. Eso es lo que los abogados de Swift están argumentando.

Inventor

¿Qué pasó con Elon Musk? ¿Logró detener a Sweeney?

Model

Musk cerró su cuenta en Twitter, pero Sweeney fue permitido regresar. Así que no, no lo detuvo completamente. Ahora Sweeney rastrea a otros también. Esto sugiere que una carta de cese y desistimiento podría no ser suficiente para Swift tampoco.

Inventor

¿Cuál es el interés público real aquí?

Model

Eso es lo que Sweeney afirma: que los fans de Swift quieren saber dónde está. Pero ¿es ese interés público más importante que la seguridad de una persona? Esa es la pregunta que los tribunales podrían tener que responder.

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