Los bombardeos vuelven, pero con tecnología para minimizar daño civil
De la Espriella obtuvo una victoria ajustada del 0,96% sobre Cepeda, marcando el retorno de Colombia a un gobierno de extrema derecha tras cuatro años de presidencia izquierdista. Petro y Cepeda denuncian irregularidades en 33.000 mesas electorales y piden impugnarlas, aunque el preconteo históricamente coincide con resultados oficiales con márgenes mínimos de error.
- De la Espriella ganó con 49,66% frente a 48,70% de Cepeda, margen de 0,96 puntos
- Participación electoral del 63,17%, más de 26 millones de colombianos votando
- Grupos armados crecieron 15% entre diciembre 2024 y julio 2025, alcanzando 25.278 miembros
- Petro y Cepeda denuncian irregularidades en 33.000 mesas electorales
El candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella ganó la segunda vuelta electoral en Colombia con el 49,66% según el preconteo, mientras que el candidato izquierdista Iván Cepeda y el presidente Gustavo Petro cuestionan los resultados y piden esperar al escrutinio oficial.
La noche electoral en Colombia dejó un resultado que dividió al país casi por la mitad. Abelardo de la Espriella, candidato de extrema derecha y líder del Movimiento Defensores de la Patria, se impuso en el preconteo con el 49,66% de los votos frente al 48,70% de Iván Cepeda, su rival de izquierda. Un margen de apenas 0,96 puntos porcentuales que, en lugar de cerrar la contienda, la abrió hacia nuevas disputas sobre la legitimidad del resultado.
De la Espriella, abogado penalista de 47 años nacido en Barranquilla, se dirigió a sus seguidores desde detrás de un cristal blindado acompañado de su esposa e hijos. Su discurso no dejó lugar a ambigüedades: declaró que la campaña había terminado y que comenzaba "la hora suprema de servicio a la patria". Agradeció a los colombianos por lo que describió como el honor supremo de servir como próximo presidente. Pero mientras De la Espriella celebraba, sus adversarios cuestionaban todo.
Gustavo Petro, el presidente saliente que hace cuatro años sorprendió al país llevando a un izquierdista a la Casa de Nariño por primera vez en la historia, se negó a reconocer el preconteo. Argumentó que el sistema utilizado por una empresa privada tenía un software "vulnerable", aunque en la primera vuelta la diferencia entre el preconteo y el resultado oficial había sido apenas del 0,06%. Petro publicó videos de supuestas mesas sin firmas de jurados y pidió que fueran impugnadas. Cepeda, por su parte, fue más directo: anunció que decenas de miles de abogados estaban impugnando 33.000 mesas en todo el país, una por una. Reconoció el preconteo como dato, pero no como vinculante, e insistió en que "el cambio en el país todavía es posible".
La tensión reflejaba una realidad más profunda. Colombia estaba polarizada, y estas elecciones lo demostraban con números: la participación alcanzó el 63,17% del censo, más de 26 millones de colombianos votando, un 5% más que cuatro años atrás. El país se alineaba con una tendencia regional clara: el giro hacia gobiernos de extrema derecha. De la Espriella ya había recibido felicitaciones de Marco Rubio, secretario de Estado estadounidense, quien transmitió el interés de la administración Trump en cooperación en seguridad regional e inmigración. Javier Milei, presidente de Argentina, escribió que "el león y el tigre rugen en Latinoamérica". Daniel Noboa de Ecuador, José Antonio Kast de Chile, y María Corina Machado de Venezuela también expresaron su apoyo.
Pero De la Espriella no era un político tradicional. Nacido en Barranquilla, también poseía nacionalidad italiana y se había naturalizado estadounidense en 2023. Su carrera como abogado penalista lo había hecho conocido por defender a políticos, paramilitares y criminales en causas mediáticas. Paradójicamente, también había defendido a Alex Saab, testaferro de Nicolás Maduro, quien fue extraditado a Estados Unidos hace semanas. En campaña se presentó como outsider, prometiendo acabar con "la casta" política, eliminar ministerios y reducir el gasto estatal. Prometía un crecimiento económico del 7%, mayor uso de inteligencia artificial y blockchain.
Su agenda de seguridad era particularmente dura. Admirador del salvadoreño Nayib Bukele, prometía "mano dura" contra el narcotráfico: fumigar miles de hectáreas de coca y no descartar bombardeos. "Voy a hacer uso de la tecnología para evitar el menor impacto en la población civil, pero los bombardeos vuelven", había dicho. En temas sociales, se posicionaba contra el aborto, a favor del fortalecimiento de la familia como núcleo de la sociedad, y aunque respetaría las decisiones judiciales sobre adopción homoparental, se declaraba en contra.
La Colombia que De la Espriella tendría que gobernar era un país ensangrentado. Las elecciones habían sido especialmente violentas: el senador Miguel Uribe Turbay fue asesinado en la calle hace un año como precandidato presidencial. Recientemente habían matado a tiros a Mileidy Villada González, presidenta del Concejo Municipal de Obando, al coordinador de campaña de De la Espriella en Cubarral, Rogers Mauricio Devia Escobar, y al exsecretario de Gobierno Fabián Cardona. El diálogo con las guerrillas no había producido los resultados esperados. Los grupos armados como las disidencias de las FARC y el Ejército de Liberación Nacional habían intensificado sus ataques. Según investigadores de la Fundación Ideas para la Paz, el número de integrantes de grupos armados creció un 15% entre diciembre de 2024 y julio de 2025, alcanzando 25.278 miembros entre combatientes y redes de apoyo logístico y financiero. De la Espriella enfrentaba un país polarizado, violento y en disputa, donde el preconteo que lo declaraba ganador era apenas el primer acto de una batalla política que apenas comenzaba.
Citações Notáveis
Los colombianos me han elegido bajo el mismo sistema que hace cuatro años eligió al inquilino de la Casa de Nariño— Abelardo de la Espriella, respondiendo a cuestionamientos de Petro y Cepeda
El preconteo que se ha realizado en la noche de hoy lo reconocemos como un dato que aún no es oficial ni vinculante— Iván Cepeda, candidato izquierdista
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué Petro y Cepeda desconfían del preconteo si históricamente es tan preciso?
Porque el margen es microscópico. Menos de un punto porcentual. Cuando todo está tan ajustado, cualquier irregularidad podría cambiar el resultado. Y hay violencia política real en el país.
¿De la Espriella es realmente un outsider si ha sido abogado de criminales y paramilitares?
Eso es lo paradójico. Se presenta como alguien ajeno al sistema corrupto, pero su carrera está tejida en los mismos espacios de poder que dice querer destruir.
¿Qué significa que se haya naturalizado estadounidense en 2023, justo antes de candidatarse?
Sugiere una apuesta internacional clara. Mantiene opciones abiertas, se alinea con Trump, y tiene raíces en múltiples países. No es un político enraizado solo en Colombia.
¿Cómo gobierna alguien en un país donde acaban de matar a varios políticos de su propio bando?
Con cristal blindado, como hizo en campaña. La seguridad no es solo protección física, es parte del mensaje: que la violencia es el problema que él resolverá con mano dura.
¿Qué pasa si el escrutinio oficial confirma a De la Espriella pero Petro no lo reconoce?
Entonces Colombia entra en territorio desconocido. Un presidente de izquierda que no reconoce al sucesor de derecha. La polarización se convierte en crisis institucional.