Nina Ivanova decidió huir de Limán tras meses en un sótano, donde su marido murió y su casa fue destruida por bombardeos rusos. Los equipos de evacuación ya no entran en la ciudad por el peligro extremo; la única salida es a pie bajo cielos llenos de drones y bombardeos.
A los 77 años, Nina Ivanova caminó 15 km bajo drones para escapar de Limán
Nina Ivanova y sus hijas sobreviven tras meses de confinamiento en un sótano; su marido murió durante el sitio y fue enterrado en el patio; otros civiles murieron en ataques durante su permanencia en el refugio.