Cada 30 de julio, la humanidad cruza un umbral invisible pero decisivo: el momento en que el planeta ha dado todo lo que puede regenerar en un año. Lo que sigue —cinco meses de consumo— se toma prestado de un capital natural que no se repone. Este año, como en todos los anteriores desde los años setenta, el Día del Sobregiro de la Tierra llega un poco antes, recordándonos que la velocidad del consumo supera con creces la paciencia de los ecosistemas. La pregunta que persiste no es si el planeta puede aguantar, sino si las sociedades humanas están dispuestas a escuchar lo que los números llevan
30 de julio marca el Día del Sobregiro de la Tierra: la humanidad ya consume 73% más de lo disponible
El sobregiro acumulativo amenaza seguridad económica y social a largo plazo en todo el mundo, afectando disponibilidad de recursos para poblaciones futuras.