En algún punto entre la pantalla y las manos, un proyecto llamado Free Paper Globes ofrece veintiséis plantillas gratuitas para convertir el Sistema Solar en objetos físicos de papel. Cada icosaedro —ese poliedro de veinte caras triangulares— representa un cuerpo celeste distinto, desde el Sol hasta Plutón, con versiones especializadas de la Tierra que revelan terremotos, biomas, placas tectónicas y presencia humana. Es un recordatorio de que el conocimiento científico también puede sostenerse entre los dedos, girarse, y observarse desde todos los ángulos.